Blog Terapia y Psicología de pareja e individual.

Temas, artículos y notas de interés por la Psicóloga María Teresa Reyes Canchola.

 

El encuentro emocional en las parejas

En mi práctica profesional he comprobado que la necesidad de sentirse apoyado, apreciado, amado y aceptado es básica para mantener y crecer la relación de la pareja.

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Escuchando a nuestras fieles amigas: las emociones

Soy muy enojón, ansioso la mayor parte del día, me exalto con facilidad, no me atrevo a decir no o me cuesta poner límites, lloro por cualquier cosa, se me dificulta aceptar cumplidos, creo que me miente y me engaña aunque dice que me quiere, ya no tenemos relaciones sexuales todo se ha vuelto una rutina.

 

Estas afirmaciones hablan de las emociones básicas que compartimos con todo el mundo: miedo, alegría, tristeza, enojo, amor y erotismo, cada una con una gran variedad de matices y expresiones donde el miedo empieza con cautela, hasta llegar al extremo de sentirnos paralizados por el pánico ante una situación muy estresante.

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La Terapia y Modelo Humanista, una vía de crecimiento

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Reflexiones después del Sismo

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Siete Principios para Mejorar la Autoestima

La autoestima consiste en reconocer en nosotros mismos las cualidades que tenemos y hemos desarrollado, las cuales nos permiten alcanzar metas y sentirnos felices y satisfechos por la manera en que somos y actuamos.

 

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El Conflicto en la pareja

Cuando nos unimos en pareja, la idea es construir una relación que nos traerá felicidad y bienestar y una hermosa familia y a veces lo idealizamos pensando que seremos “felices por siempre”. Nada más alejado de la realidad, pues la vida nos ofrece el crecimiento individual y de pareja a partir de vivir el conflicto.

El conflicto en la pareja es inevitable y necesario. Es inevitable porque para formar una pareja nos sentimos atraídos por nuestro opuesto: si soy analíticos y organizado me gusta encontrar alguien que es sentimental e impulsivo; si me gusta ser sociable y llamar la atención, me atraerá alguien que me escuche y admire, es decir reservado y callado. Estas diferencias que en principio me atraen más adelante serán la fuente de conflicto ya que el sociable querrá ir a fiestas y reuniones con mucha gente y el reservado buscará momentos de soledad, con pocas personas con quien platicar.

 

El analítico expresará sus ideas con objetividad y con tanta claridad, que puede herir los sentimientos de la pareja más emocional, lo que traerá discusiones y desencuentros en la pareja.

 

El conflicto es necesario ya que interiormente deseamos crecer como personas y lo opuesto de la pareja nos presenta la oportunidad de desarrollar cualidades que tenemos en potencia pero que no hemos desarrollado. Esa persona reservada y callada quiere ser más expresiva y sociable y decir lo que piensa a la vez que ser admirada y la persona que es extrovertida necesita estar más en contacto consigo mismo. La persona que se deja guiar por lo objetivo desea estar más en contacto con sus emociones y poder expresarlas y la que es sentimental busca mayor objetividad en sus decisiones.

 

Este proceso de descubrir lo que interiormente deseamos desarrollar y que vemos más claramente en la pareja, lo positivo y lo negativo no es fácil de alcanzar, requiere primero de continuar con la relación frente a los desacuerdos, ver en el conflicto una oportunidad de crecimiento y no calificarlo como motivo de separación y alejamiento. Enfrentar el conflicto o desacuerdo es el primer paso para crecer como pareja y encontrar caminos para solucionar futuros problemas juntos.

 

El conflicto es parte importante de la convivencia y abre muchas oportunidades para que la pareja aprenda a convivir en las diferentes etapas de su relación.

 

Psicóloga María Teresa Reyes Canchola

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LA NEGOCIACIÓN EN LA PAREJA

Negociacion, amor, comunicación

En la vida cotidiana de la pareja negociar y llegar a acuerdos que sean satisfactorios para ambos es una actividad constante que influye en el crecimiento y satisfacción de los cónyuges.

 

Todo es negociable, sin embargo, en la vida matrimonial es frecuente discutir por los límites, reglas o normas de convivencia familiares, sobre el poder de decisión que generalmente involucra cómo utilizar el tiempo individual y de pareja y también se discute el espacio, tanto físico como psicológico, el cual se requiere para crecer y desarrollarse como persona y finalmente la intimidad, para definir no solo cómo compartir la sexualidad sino qué tanto dejamos que nuestra pareja nos conozca en nuestros más profundos estados de ánimo y sentimientos, es decir, en las buenas y en las malas.

  

Entrar en una discusión lleva como resultado cuatro posibilidades:

 

  1.  Perder- Perder.-es el resultado en el que ambos cónyuges, frente a un problema, después de debatir y presentar sus opiniones y deseos, la discusión los desgaste tanto, que al final, no lleguen a ningún acuerdo y sientan que están peor que antes de iniciar la negociación. Este resultado, también se alcanza cuando la pareja o uno de ellos, evitan, aplazan indefinidamente o niegan que haya algún problema que discutir, aunque la evidencia esté enfrente de él o ella.

  2. Perder – Ganar.- otra posibilidad es que uno de los dos, en el trascurso de la discusión y de presentar o no sus argumentos, ceda o suavice el impacto del problema, ante los argumentos del otro, sin estar realmente convencido de las ventajas del acuerdo o solo lo hace para no seguir discutiendo y llevar la fiesta en paz.

  3. Ganar- Perder.- En la tercera posibilidad, la situación de quien impone sus puntos de vista o utiliza tácticas de poder sobre el otro se invierte. En las opciones 1 y 2, lo que uno gana, el otro lo pierde, sea: dinero, tiempo para sus actividades, pensamientos o creaciones, espacio para desarrollarse, autoridad, poder de decisión y otros.

  4. Ganar- Ganar.- La última posibilidad surge cuando hacemos frente al problema, lo encaramos con toda la objetividad posible, y al final del acuerdo, los dos puntos de vista fueron escuchados, analizados, igual sus deseos y metas. En el convenio final, ambos perciben que se encuentran en mejor posición que antes, independientemente que vean un avance en la problemática inicial. Este es el resultado el cual debe buscarse y permite el crecimiento saludable de la relación.

 

Generalmente, utilizamos estas cuatro formas de negociar, una más que las otras y sería interesante observar nuestras discusiones, para descubrir, a cuál de ellas recurrimos más frecuentemente en nuestros acuerdos de pareja y con conciencia tratar de buscar el enfoque de ganar-ganar.

 

Psicóloga María Teresa Reyes Canchola

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5 Problemas de comunicación en pareja.

Una buena comunicación es fundamental

 

 

para cualquier tipo de relación que establecemos y en la pareja es fuente constante de encuentros y desencuentros si no atendemos la manera en que nos comunicamos. Podemos caer en cualquiera de estos cinco casos de errores en la comunicación.

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